El Consejo General de la Abogacía Española ha emitido una circular interpretativa destinada a orientar a los profesionales del derecho respecto del uso de herramientas de inteligencia artificial generativa en la redacción de documentos jurídicos. El documento enfatiza que la utilización de estos sistemas tecnológicos no exime al abogado de su responsabilidad profesional, ni sustituye el deber de control, revisión y verificación del contenido elaborado.
La iniciativa responde al crecimiento sostenido del uso de inteligencia artificial en el ámbito jurídico, especialmente en tareas vinculadas a la redacción preliminar de escritos, análisis documental y búsqueda de antecedentes normativos o jurisprudenciales. Frente a este escenario, la institución considera necesario recordar que el ejercicio de la profesión implica deberes de diligencia técnica, integridad y responsabilidad que no pueden delegarse en sistemas automatizados.
Según el criterio institucional, la inteligencia artificial debe ser considerada una herramienta de apoyo al trabajo profesional, cuyo uso requiere supervisión humana constante. La circular advierte que los sistemas generativos pueden producir errores materiales, imprecisiones conceptuales o referencias jurídicas incorrectas, lo que podría generar consecuencias disciplinarias o patrimoniales si tales contenidos fueran presentados sin verificación adecuada.
El documento destaca que la responsabilidad del profesional se configura en el momento en que el escrito es presentado o entregado con errores que podrían haberse detectado mediante un control razonable. En este sentido, se subraya la importancia de revisar exhaustivamente la información generada por sistemas de inteligencia artificial antes de su utilización en contextos profesionales.
Asimismo, se recomienda que los abogados adquieran conocimientos suficientes sobre el funcionamiento de estas tecnologías, comprendiendo sus limitaciones y riesgos potenciales. La institución sostiene que el uso responsable de inteligencia artificial exige adoptar criterios de prudencia similares a los aplicables a cualquier otra fuente de información jurídica, tales como bases de datos doctrinarias o repositorios normativos.
Otro aspecto relevante señalado por la Abogacía Española es la necesidad de garantizar la trazabilidad en el uso de inteligencia artificial. Documentar cuándo y con qué finalidad se emplearon herramientas tecnológicas puede resultar útil para demostrar la existencia de controles adecuados y justificar decisiones profesionales en caso de eventuales cuestionamientos.
El pronunciamiento se inscribe en una tendencia internacional en la que colegios profesionales, organismos regulatorios y entidades académicas comienzan a establecer pautas de buenas prácticas para el uso de inteligencia artificial en profesiones reguladas. En particular, el ámbito jurídico presenta un nivel de sensibilidad elevado debido a que los errores pueden afectar derechos individuales, generar perjuicios económicos o comprometer la seguridad jurídica.
La adopción de inteligencia artificial en el ejercicio del derecho presenta oportunidades significativas en términos de eficiencia y acceso a la información. Sin embargo, los organismos profesionales coinciden en que la innovación tecnológica debe integrarse respetando los principios éticos que rigen la actividad jurídica, preservando la calidad técnica del asesoramiento y la confianza de los ciudadanos en el sistema de justicia.
En este contexto, la circular interpretativa emitida por el Consejo General de la Abogacía Española constituye una referencia relevante para profesionales del derecho, instituciones académicas y organismos reguladores que analizan el impacto de la inteligencia artificial en el ejercicio de profesiones jurídicas dentro de sistemas de tradición continental.
La evolución de estas directrices anticipa un proceso progresivo de adaptación normativa y deontológica frente al avance de tecnologías capaces de asistir en la producción de contenidos jurídicos, consolidando el principio de que la responsabilidad profesional continúa siendo indelegable, aun cuando se utilicen herramientas de inteligencia artificial como soporte técnico.